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La relación cintura-cadera (RCC o ICC) es un indicador simple de dónde acumulas grasa, y dónde la guardas predice tu salud mejor que el peso solo. Esta herramienta divide tu medida de cintura entre la de cadera y te ubica en una categoría de riesgo según tu sexo, usando los umbrales de la Organización Mundial de la Salud. Solo necesitas una cinta métrica.
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La relación cintura-cadera es el cociente entre la circunferencia de tu cintura y la de tu cadera. Su valor revela cómo se distribuye tu grasa: cuando se acumula en el abdomen (forma "manzana"), el cociente sube; cuando se reparte hacia caderas y muslos (forma "pera"), baja. La OMS la usa como indicador de riesgo cardiometabólico porque la grasa abdominal —en especial la visceral, la que rodea los órganos— se asocia con más riesgo de enfermedad cardiovascular y diabetes tipo 2.
Su gran ventaja es que aporta información que la báscula y el IMC pasan por alto. Dos personas con el mismo peso pueden tener riesgos muy distintos según dónde guarden la grasa. La RCC no mide cuánta grasa tienes en total, sino dónde está, y ese matiz es clave para la salud.
El cálculo es una división, pero el resultado solo vale si mides bien. Tres pasos:
Mide la cintura
En la parte más estrecha del torso, por encima del ombligo, de pie y relajado, sin apretar la cinta.
Mide la cadera
En la parte más ancha de los glúteos, con los pies juntos y la cinta horizontal.
Divide cintura entre cadera
El resultado es tu RCC. Compáralo con el umbral de tu sexo.
Ejemplo: una mujer con 78 cm de cintura y 100 cm de cadera tiene una RCC de 0.78, dentro del rango saludable. Un hombre con 100 cm de cintura y 98 de cadera da 1.02, en zona de riesgo elevado. El número no engaña: dos centímetros de más en la cintura mueven la aguja.
La OMS marca el umbral de riesgo aumentado en 0.90 para hombres y 0.85 para mujeres. Superarlo se asocia con mayor probabilidad de complicaciones metabólicas, aunque tu peso parezca normal.
Toma estos cortes como una señal, no como un diagnóstico. La RCC sube de forma natural con la edad y varía algo entre poblaciones; lo importante es la tendencia: si tu cintura crece con los meses, es el aviso de que conviene actuar aunque el peso no cambie.
No existen ejercicios que "quemen" la grasa de una zona concreta; la cintura baja cuando reduces grasa corporal en general.
Crea un déficit calórico moderado. Perder grasa corporal reduce primero, muchas veces, la grasa visceral del abdomen.
Entrena fuerza y muévete a diario. El músculo mejora tu metabolismo y el movimiento cotidiano protege contra la grasa abdominal.
Cuida sueño y estrés. El mal descanso y el cortisol crónico favorecen el depósito de grasa en la cintura.
Hacer solo abdominales. Fortalecen el músculo pero no eliminan la grasa que lo cubre; sin déficit, la cintura no baja.
Medir de cualquier forma. Apretar la cinta o medir a distinta altura cada vez falsea el dato; repite siempre igual.
Según la OMS, hasta 0.90 en hombres y hasta 0.85 en mujeres se considera bajo riesgo. Por encima de esos valores el riesgo cardiometabólico aumenta, aunque tu peso o tu IMC estén dentro de lo normal.
Mide la cintura en su parte más estrecha (por encima del ombligo) y la cadera en la más ancha de los glúteos, de pie, relajado y sin apretar la cinta. Hazlo siempre igual para que las comparaciones entre semanas sean fiables.
Mide la distribución de tu grasa, no la cantidad total. Un valor alto indica más grasa en el abdomen —la más ligada a problemas de corazón y metabolismo—; uno bajo, una distribución más repartida hacia caderas y muslos.
Se complementan. El IMC estima si tu peso es proporcional a tu estatura; la RCC dice dónde guardas la grasa. Juntos dan una imagen más completa que cualquiera por separado.
Porque parte de ella es grasa visceral, que rodea los órganos y libera sustancias que favorecen la inflamación, la resistencia a la insulina y la enfermedad cardiovascular. La grasa de caderas y muslos no conlleva el mismo riesgo.
Reduciendo grasa corporal con un déficit moderado, entrenamiento de fuerza, actividad diaria y buen descanso. No hay forma de adelgazar solo la cintura: baja cuando pierdes grasa en conjunto.
Esta calculadora entrega una estimación basada en fórmulas poblacionales, no un diagnóstico. No reemplaza la valoración de un profesional de la salud, la nutrición o el entrenamiento, que sí considera tu historia clínica, tu composición corporal y tus objetivos. Tómala como punto de partida y, antes de un cambio importante en tu alimentación o tu entrenamiento —sobre todo si tienes alguna condición médica, estás embarazada o en lactancia—, consulta con un profesional.