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El peso ideal no es un número mágico, sino un rango saludable para tu estatura y sexo. Esta herramienta lo estima promediando las fórmulas de Devine y Robinson, lo ajusta por tu contextura y traza una banda saludable de ±10%, para devolverte cuál es tu peso ideal según tu estatura con una meta realista en lugar de la cifra de la báscula de otra persona.
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El peso ideal es el peso asociado a un menor riesgo para la salud según tu estatura. No es un objetivo estético ni una cifra única: es un rango dentro del cual tu cuerpo funciona bien, las articulaciones no se sobrecargan y los marcadores de salud se mantienen en orden. Por eso dos personas de la misma estatura pueden tener pesos ideales algo distintos según su complexión y su masa muscular.
Históricamente surgieron varias fórmulas para estimarlo —Devine, Hamwi, Robinson, Miller—, pensadas en su origen para calcular dosis de medicamentos. Las más usadas son Devine (1974) y Robinson (1983), y esta calculadora promedia ambas para una cifra más estable. Todas dan un resultado parecido a partir de la estatura, con un pequeño ajuste por sexo, porque los hombres tienen de media más masa magra que las mujeres a igual estatura.
Hay un factor que las fórmulas no ven: tu complexión o marco óseo. Personas de la misma estatura pueden tener huesos más finos o más anchos, y eso desplaza su peso saludable dentro del rango. Un truco clásico para estimarla es medir la circunferencia de la muñeca: marcos pequeños tienden a la parte baja del rango y marcos grandes, a la alta. No cambia los límites sanos, pero sí ayuda a ubicar tu meta realista dentro de ellos.
Conviene tener clara una cosa: el peso ideal es una guía, no un veredicto. No distingue entre grasa y músculo, así que una persona muy entrenada puede pesar por encima de su "peso ideal" estando perfectamente sana. Tómalo como un punto de referencia para orientar tu meta, y compleméntalo con tu porcentaje de grasa y cómo te ves y te sientes.
Esta calculadora promedia dos fórmulas clásicas, ajusta el resultado por tu contextura y traza una banda saludable a su alrededor. El proceso es:
Promedio Devine + Robinson
Cada fórmula parte de una base por sexo y suma peso por cada centímetro de estatura; la calculadora promedia las dos para una cifra central más estable.
Ajuste por contextura
Según tu marco óseo —contextura pequeña, media o grande, estimada por la muñeca— ajusta la cifra hacia abajo o hacia arriba.
Banda saludable (±10%)
Alrededor de tu peso de referencia traza una banda de ±10%: cualquier peso dentro de ella es una meta realista para tu estatura.
Ejemplo: un hombre de 170 cm y contextura media tiene un peso de referencia de ~66 kg (promedio de Devine y Robinson), con una banda saludable de ~59 a ~72 kg. Una mujer de 165 cm sale en ~57 kg con una banda de ~52 a ~63 kg. La banda da margen: el punto exacto dentro de ella depende de tu masa muscular y tu contextura, así que no te aferres a un solo número.
Esta tabla muestra el peso de referencia (promedio de Devine y Robinson, contextura media) por estatura y sexo, con su banda saludable de ±10%. Cualquier peso dentro de la banda es una meta sana para esa estatura.
La banda de ±10% deja un margen cómodo: para 170 cm, un hombre tiene unos 13 kg entre el mínimo y el máximo de su banda. Es normal, porque dentro de ese margen caben distintas contexturas y cantidades de músculo. Si entrenas fuerza, lo lógico es apuntar a la parte alta de la banda; si tu prioridad es ligereza, a la parte baja.
El peso ideal es el destino; lo que importa es cómo lo persigues. Tres claves para que la cifra trabaje a tu favor:
Apunta a la banda, no a un decimal. Estar dentro de la banda saludable ya es la meta; obsesionarse con un número exacto solo genera frustración.
Cambia el peso poco a poco. Perder o ganar 0.5–1 % de tu peso por semana protege el músculo y hace el cambio sostenible.
Mira la composición, no solo el peso. Ganar músculo y perder grasa puede dejar la báscula igual mientras tu cuerpo mejora. El espejo y la cinta cuentan más.
Para llegar a tu peso ideal sin sabotearte, evita dos trampas habituales:
Tomar el peso ideal como tope mínimo. Bajar por debajo de la banda saludable no te hace más saludable; suele costar músculo, energía y hormonas.
Compararte con otra persona. Tu peso ideal depende de tu estatura, sexo y complexión, no del de un amigo o un influencer.
Si tu peso actual está lejos del rango, no necesitas llegar de un salto: fija una meta intermedia (por ejemplo, 4–5 kg) y reevalúa al alcanzarla. Los cambios sostenibles se construyen por tramos, con una alimentación con suficiente proteína y entrenamiento de fuerza para que lo que pierdas sea grasa, no músculo.
Depende también de tu sexo y tu contextura. Promediando Devine y Robinson, un hombre de 170 cm ronda los 66 kg y una mujer de 165 cm, los 57 kg. Pero lo correcto es pensar en banda: para ese hombre, cualquier peso entre ~59 y ~72 kg es una meta sana. La calculadora te da tu cifra y tu banda exactas.
Las más usadas son Devine (1974) y Robinson (1983). En Devine, los hombres parten de 50 kg y las mujeres de 45.5, sumando peso por cada centímetro sobre 152 cm; Robinson usa bases y pendientes algo distintas. Esta herramienta promedia ambas, la ajusta por tu contextura y traza una banda saludable de ±10%.
No. A igual estatura, el peso ideal de los hombres es algo mayor que el de las mujeres, porque de media tienen más masa muscular y ósea. Por eso las fórmulas usan una base distinta por sexo (50 kg en hombres, 45.5 kg en mujeres en Devine).
El rango saludable por estatura se mantiene bastante estable en la adultez, pero la composición sí cambia: con los años se tiende a perder músculo y ganar grasa. Por eso, más que perseguir un peso distinto por la edad, conviene cuidar el músculo con entrenamiento de fuerza y suficiente proteína.
El peso ideal es un buen punto de partida, pero no distingue grasa de músculo. Si entrenas, complétalo con tu porcentaje de grasa corporal: puedes pesar por encima de tu "peso ideal" y estar más sano que alguien dentro del rango con poca masa muscular. Mira las dos cosas juntas.
Como referencia rápida sí, pero con cuidado: las fórmulas suponen una complexión media y no cuentan el músculo extra. Un deportista de fuerza puede superar su peso ideal teórico con muy poca grasa y estar en plena forma. Si entrenas en serio, guíate más por tu porcentaje de grasa, tus medidas y tu rendimiento que por la cifra de peso ideal.
No necesariamente. Si ese exceso es músculo (común en quienes entrenan fuerza), no representa un riesgo. El problema aparece cuando el exceso es grasa, sobre todo abdominal. Por eso conviene acompañar el peso con la circunferencia de cintura y el porcentaje de grasa antes de sacar conclusiones.
Esta calculadora entrega una estimación basada en fórmulas poblacionales, no un diagnóstico. No reemplaza la valoración de un profesional de la salud, la nutrición o el entrenamiento, que sí considera tu historia clínica, tu composición corporal y tus objetivos. Tómala como punto de partida y, antes de un cambio importante en tu alimentación o tu entrenamiento —sobre todo si tienes alguna condición médica, estás embarazada o en lactancia—, consulta con un profesional.